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ENSEÑAR Y SANAR, SIEMPRE CON AMOR

“Dos hombres enseñan una misma doctrina: el uno la enseña por amor a la ciencia misma y por amor a los discípulos que le escuchan. El otro la enseña por la gloria que se atrae y, acaso, para conquistar mayor número de oyentes, hará elocuentes demostraciones y sus discursos serán más brillantes.

Los hombres escucharán las palabras, pero no penetrarán en lo interior y desde luego, no verán la formidable irradiación de amor del primero, ni la nulidad de irradiación del segundo.

Dos hombres curan una misma enfermedad. El uno acumula medicina tras medicina. El otro apenas si hace beber alguna infusión de hierbas o un vaso de agua cristalina. ¿Cuál os parece que curará con mayor rapidez y a mayor número de enfermos?

Aquel desde luego, que más amor ponga en sus obras, por pequeñas, modestas e insignificantes que ellas aparezcan ante los ojos humanos.

Es hueca y vacía toda obra que deja vacío y hueco a quien la realiza, porque fue hecha tan sólo con la mira del aplauso y de la vanidad satisfecha.

Por eso, antes de realizar un acto de relativa importancia, preguntaos a vosotros mismos:

¿Qué fin me induce a realizar esta obra?

Josefa Rosalía Luque Álvarez

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SENTIDO Y DISCERNIMIENTO

“Si el hombre [y la mujer], en medio de todo este torbellino de estímulos quiere sobrevivir y resistir a los medios de comunicación de masas, debe saber qué es o no lo importante, qué es o no lo fundamental; en una palabra, qué es lo que tiene sentido y qué es lo que no lo tiene.”

Viktor Frankl

TERAPEUTA, LUZ Y CONSCIENCIA

“Toda reacción química es un intercambio de fotones, intercambio de luz, eso es bien conocido desde el punto de vista de la física. Toda reacción química debe suceder previa excitación de los reactivos, y frecuentemente, lo que excita los reactivos, los átomos que van a formar las moléculas, es un mediador que es una enzima o catalizador. El terapeuta es una enzima excitadora, que sacude, que  saca a flote la luz que hay en ti, pero esa luz no es la luz de la estratosfera, también es la luz de tus átomos, porque en tus átomos y en tus electrones hay consciencia. […] La luz es el agente portador de la consciencia.

Jorge Carvajal